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viernes, 1 de agosto de 2008

Gale Sayers

Han sido pocos los atletas que han causeado un gran impacto en la NFL en tan sólo unas cuantas temporadas como jugadores activos. El recuerdo más reciente puede ser el de Barry Sanders quien después de tan sólo 10 temporadas en la liga decidió retirarse.

Muchos años antes el egresado de la Universidad de Kansas Gale Sayers llegó a la NFL en 1965 con los Osos de Chicago como una gran promesa y no decepcionó a nadie. Sayers tuvo 867 yardas en su temporada como novato y al año siguiente fue el líder corredor de la liga con 1231 yardas por la vía terrestre. En los dos años posteriores Sayers pasó de nueva cuenta de las 800 yardas y en 1969 su última temporada completa en la NFL volvió a ser el líder corredor con 1032 yardas.

Una serie de lesiones de rodilla limitaron a Sayers a tan sólo 2 juegos por temporada entre 1970 y 1971. A pesar de haber jugado tan sólo 4 temporadas completas, Sayers promedió 5 yardas por acarreo en su carrera en el NFL.

Lamentablemente esas lesiones impidieron a Sayers convertirse en una leyenda, pero esas temporadas fueron más que suficientes para que Gale Sayers llegara al Salón de la Fama en 1977.

martes, 27 de mayo de 2008

Mayo 27

1968.- El entrenador de los Osos de Chicago George Halas se retiró del equipo por cuarta y última ocasión. Halas había sido entrenador y en sus inicios además fue jugador de los Osos en los años veinte.

martes, 13 de mayo de 2008

Beattie Feathers ::: el primero en correr para más de 1000 yardas en la NFL

Pasan y pasan los años y no nos damos cuenta de cómo el tiempo pesa sobre nuestros cuerpos, sobre nuestra mente. Es increíble que estemos en el año 2008, ocho años después de que se cumpliera el plazo para tener los autos voladores que nunca llegaron, 23 años después de que un terrible terremoto acabara con buena parte de la Ciudad de México, 29 años desde que llegué a este mundo, 40 años desde que Danny McLain se convirtiera en el último pitcher en ganar 30 juegos en una temporada, 55 años desde que nació mi papá, 63 años desde que terminó la Segunda Guerra Mundial con la destrucción de Hiroshima y Nagazaki, 74 años desde que se jugó el primer mundial de futbol en Italia, en 1934.

Fue ese año en el que las marcas en la NFL sufrieron una transición. Había en ese entonces 12 equipos en la NFL, lo más curioso es que había varias franquicias homónimas a equipos de las Ligas Mayores de baseball, por eso encontrábamos a los Dodgers de Brooklyn, Rojos de Cincinatti y los Piratas de Pittsburgh, otras tenían nombres que no los iban a llevar a ningún lado como los Gunners de St. Louis y en aquel año la franquicia de los Pieles Rojas jugaba en la ciudad de Boston y los Cardenales como ya hemos escrito aquí, eran de la ciudad de Chicago.

Ese año los Gigantes de Nueva York ganaron el título de la NFL sorprendiendo a los invictos (13-0) Osos de Chicago de George Halas 30 a 13 en el partido por el campeonato. Justo en ese equipo de los Osos un joven proveniente de la Universidad de Tennessee que estaba en su primera temporada en la NFL hizo algo que nunca había pasado en la NFL.

Aprovechando que el equipo de Halas tenía la mejor ofensiva de la liga al momento Beattie Feathers se convirtió en el primer jugador en la historia de la liga en correr para más de mil yardas en una temporada. Feathers logró totalizar 1004.

Hay dos cosas que tenemos que destacar de este hecho, el primero es que Feathers tan sólo jugó en 11 de los 13 juegos de la temporada regular debido a una lesión en uno de sus hombros, la segunda es que nadie en la NFL repetiría su hazaña durante los próximos 12 años hasta que Steve Van Buren y Spec Sanders lo consiguieran en 1947.

martes, 6 de mayo de 2008

Brian Piccolo



En el estado de Florida, la ciudad de Miami es una gran urbe. Es tan grande que incluso ya se unió con otras ciudades como por ejemplo Fort Lauderdale, ciudad que incluso tiene su propio aeropuerto.

Inmersa entre las calles de Ft. Lauderdale está la preparatoria St. Thomas Aquinas que es una de las escuelas más importantes de la ciudad y posiblemente del estado. St. Thomas Aquinas es una escuela católica que además recibe subsidio por parte de la arquidiócesis de Miami.

Los Alumnos de esta preparatoria son alumnos comunes y corrientes, chavos que buscan una formación universitaria y St. Thomas Aquinas les da las bases para hacerlo. De entre todos los alumnos que han vestido los colores azul y oro que son los colores institucionales de la preparatoria destaca uno que incluso sirvió como inspiración para nombrar el estadio de Futbol Americano, su nombre: Brian Piccolo.

Cuando Brian ingresó a esa escuela St. Thomas Aqunas se llamaba Central Catholic high School (Preparatoria Católica Central). Brian fue un fenómeno jugando para el equipo de Futbol Americano de su preparatoria graduándose en 1961.

Después de salir de St. Thomas Aquinas, Piccolo fue aceptado para estudiar y jugar futbol americano en Wake Forest. De esta Universidad han salido varios jugadores de la NFL como Tony Maybery y Ricky Prohel entre otros.

En 1964 en su último año como colegial, Piccolo fue el líder estudiantil en la NCAA en cuanto a yardas por carrera y anotaciones. Sin embargo a pesar de su gran actuación no fue seleccionado por ningún equipo en el Draft de 1965. Debido a esto Piccolo tuvo que probarse como agente libre y fue el equipo de Chicago el que le dio la oportunidad. Piccolo se quedó en el equipo para la campaña de 1965, pero en el equipo de prácticas, es decir, nunca se puso un uniforme de los osos en esa campaña. Para 1966 Piccolo comenzó su carrera en la NFL en la parte de los equipos especiales, en toda la temporada Brian Piccolo solo tuvo la oportunidad de acarrear 3 veces el balón ganando 12 yardas.

La competencia en Chicago en aquel momento era muy fuerte, Piccolo tenía por encima de él en el roster nada más y nada menos que al inolvidable Gale Sayers con quién, a pesar de la rivalidad, hizo una amistad entrañable. Durante la temporada de 1967 Piccolo dejó los equipos especiales para convertirse en suplente de tiempo completo de Sayers. En esa temporada Piccolo tuvo oportunidad de llevar el balón en 87 ocasiones ganado 317 yardas. No fue sino hasta 1969 cuando Piccolo fue nombrado fullback titular de los osos y como buen corredor de poder, su tarea principal era abrir boquetes en las defensivas para que Sayers pudiera avanzar por ahi.


Desgraciadamente para Piccolo, su promoción a corredor de poder titular llegó al mismo tiempo que una de las peores rachas de los Osos en sus historia, el equipo comenzó con 7 derrotas de manera consecutiva la temporada de 1969 consiguiendo su primera y única victoria de la temporada hasta la semana 8 en contra de los Acereros de Pittsburgh. Pero ese año el record negativo fue lo de menos.

Después de la semana 10 en la cual Chicago cayó ante los Potros de Baltimore Piccolo fue mandado al hospital a hacerse un chequeo, el resultado no fue nada bueno. Los doctores le encontraron cáncer en el estómago y tuvo que hacer un viaje a Nueva York para que le quitaran los tumores. La desastrosa temporada de 1969 ya no le importaba al resto de sus compañeros, obviamente estaban más preocupados por su salud. En abril de 1970, Piccolo tuvo que someterse a otra cirugía en la cual le fueron removidos el pulmón izquierdo y parte de su músculo pectoral, el cáncer lo había invadido ya. En junio los doctores determinaron que el cáncer que atacaba a Piccolo era de carácter terminal. Pocos días después, el 16 de junio para ser precisos, Brian Piccolo murió a los 26 años de edad.

La universidad de Wake Forest cuenta ahora con un programa llamado Brian Piccolo Cancer Fund Drive y la St. Thomas Aquinas nombró su estadio inaugurado en 1975 estadio Brian Piccolo.

Tal fue la amistad que creció en tan sólo cuatro años entre Piccolo y Sayers que en 1971 la NBC produjo una película que narra su amistad y la muerte de Brian. La película, Brian’s Song, tuvo tanto éxito que luego fue proyectada en los cines de toda la Unión Americana.
La historia de Piccolo saltó a la luz porque era un personaje público pero día a día se siguen dando casos como estos en personas que nadie ve en los medios de comunicación. El cáncer hoy en día es más fácil de prevenir e incluso más fácil de tratar.

Sólo hay una cosa que es segura, Piccolo vino a cumplir una misión en tierra y la cumplió.

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